SCOUTS DE MEXICO

El movimiento de jóvenes más antiguo del mundo celebra 80 años en México. Hace casi un siglo, en Inglaterra, Robert Baden Powell fundó el escultismo, método que buscaba educar para la vida a niños y jóvenes. El movimiento traspasó las fronteras y desafió la barrera del tiempo.
Hoy son 28 millones de scouts en 216 países. Cerca de 200 millones de personas en el mundo han sido scouts.
Luis Gerardo Cajigal, dirigente scout, expresó: “una vez scout, siempre eres scout. Una vez que haces tu promesa, que es la parte medular, y crees en las palabras que dice, eres scout para toda tu vida”.
En México hay más de 33 mil scouts. El movimiento está en recuperación. En 1993 alcanzó el máximo histórico con más de 67 mil personas, nueve años más tarde, sólo habían 29 mil. Los números reflejaron la necesidad de un cambio.
“Era la falta de adecuación a la juventud actual”, dijo Rodrigo Sandoval, comisionado internacional, de scouts de México.
“Simplemente la televisión y el internet son competencia de las organizaciones juveniles”, señaló Raúl Sánchez, jefe scout nacional.
En los valores de siempre, el escultismo encontró su principal fortaleza. La tolerancia, el trabajo en equipo y el respeto a la naturaleza revitalizaron el movimiento.
“El scout canta y ríe ante las dificultades y es digno de confianza en cualquier momento”, comentó Andrea García, scout.
En reuniones semanales, lobatos, troperos, caminantes, rovers y scouters trabajan para ser mejores y transformar su entorno.
“Creo que en general, goza de buena adaptación social, sin embargo pues muchas veces es tachado de un movimiento infantil y que de ninguna manera lo es”, manifestó Arturo León, director ejecutivo nacional, de scouts de México.
Todo parece un juego y lo es, pero con un propósito. Los scouts son una escuela donde se enseña y se aprende de una forma divertida.
“Toda la serie de actividades que conforman esto que llamamos el Programa Educativo Scout, llevan precisamente al crecimiento del individuo en pro de la buena ciudadanía”, declaró Raúl Sánchez.
En complemento con la educación escolar y familiar, el movimiento scout tiene excelentes resultados en niños y jóvenes.
Carolina Numata, psicóloga infantil y juvenil, indicó: “es un niño que aprende a tomar decisiones, a ser líder en ciertos momentos, a seguir órdenes en otros, a estar en todos los roles que los pone en este tipo de organizaciones”.
“Pues en lo que les ha ayudado a mis niñas en especial, es en el aspecto social. Se relacionan más con otros niños y se han vuelto más independientes”, destacó Gabriel Campos, papá de scouts.
En algunos países, el escultismo es uno de los sistemas educativos más importantes y recibe presupuesto de los gobiernos. En México, se sostiene por medios propios.
“Aquí en México nos sostenemos por el pago de nuestras cuotas y por la venta de productos oficiales. Tenemos más de 5 mil adultos que voluntariamente actúan ofreciendo su tiempo y su talento en beneficio de los niños y jóvenes”, añadió Raúl Sánchez.
Con trabajo en equipo los scouts rompieron un récord mundial con su insignia.
Armando Becerra Pulido, rover scout, declaró el 19 de febrero de 2006: “la flor de lis está conformada por tres pétalos grandes que se ven en la parte superior, los cuales son Dios, patria y hogar; y tres pétalos inferiores que son lealtad, abnegación y pureza”.
Así, la flor de lis quedó plasmada en el Zócalo capitalino como alguna vez quedó en la luna llevada por Neil Amstrong quien en su juventud formó parte del movimiento scout.
En México, algunos de los personajes que han integrado el escultismo son: los escritores Elena Poniatowska y Jorge Ibargüengoitia; el marchista Ernesto Canto, y políticos como el senador del PRI, Manuel Bartlett, el dirigente nacional del PAN, Manuel Espino; el exprocurador general de la República, Rafael Macedo de la Concha; y el secretario particular del presidente Fox, Emilio Goicoechea, quien también es presidente de la Asociación de Scouts de México.
Hoy son 28 millones de scouts en 216 países. Cerca de 200 millones de personas en el mundo han sido scouts.
Luis Gerardo Cajigal, dirigente scout, expresó: “una vez scout, siempre eres scout. Una vez que haces tu promesa, que es la parte medular, y crees en las palabras que dice, eres scout para toda tu vida”.
En México hay más de 33 mil scouts. El movimiento está en recuperación. En 1993 alcanzó el máximo histórico con más de 67 mil personas, nueve años más tarde, sólo habían 29 mil. Los números reflejaron la necesidad de un cambio.
“Era la falta de adecuación a la juventud actual”, dijo Rodrigo Sandoval, comisionado internacional, de scouts de México.
“Simplemente la televisión y el internet son competencia de las organizaciones juveniles”, señaló Raúl Sánchez, jefe scout nacional.
En los valores de siempre, el escultismo encontró su principal fortaleza. La tolerancia, el trabajo en equipo y el respeto a la naturaleza revitalizaron el movimiento.
“El scout canta y ríe ante las dificultades y es digno de confianza en cualquier momento”, comentó Andrea García, scout.
En reuniones semanales, lobatos, troperos, caminantes, rovers y scouters trabajan para ser mejores y transformar su entorno.
“Creo que en general, goza de buena adaptación social, sin embargo pues muchas veces es tachado de un movimiento infantil y que de ninguna manera lo es”, manifestó Arturo León, director ejecutivo nacional, de scouts de México.
Todo parece un juego y lo es, pero con un propósito. Los scouts son una escuela donde se enseña y se aprende de una forma divertida.
“Toda la serie de actividades que conforman esto que llamamos el Programa Educativo Scout, llevan precisamente al crecimiento del individuo en pro de la buena ciudadanía”, declaró Raúl Sánchez.
En complemento con la educación escolar y familiar, el movimiento scout tiene excelentes resultados en niños y jóvenes.
Carolina Numata, psicóloga infantil y juvenil, indicó: “es un niño que aprende a tomar decisiones, a ser líder en ciertos momentos, a seguir órdenes en otros, a estar en todos los roles que los pone en este tipo de organizaciones”.
“Pues en lo que les ha ayudado a mis niñas en especial, es en el aspecto social. Se relacionan más con otros niños y se han vuelto más independientes”, destacó Gabriel Campos, papá de scouts.
En algunos países, el escultismo es uno de los sistemas educativos más importantes y recibe presupuesto de los gobiernos. En México, se sostiene por medios propios.
“Aquí en México nos sostenemos por el pago de nuestras cuotas y por la venta de productos oficiales. Tenemos más de 5 mil adultos que voluntariamente actúan ofreciendo su tiempo y su talento en beneficio de los niños y jóvenes”, añadió Raúl Sánchez.
Con trabajo en equipo los scouts rompieron un récord mundial con su insignia.
Armando Becerra Pulido, rover scout, declaró el 19 de febrero de 2006: “la flor de lis está conformada por tres pétalos grandes que se ven en la parte superior, los cuales son Dios, patria y hogar; y tres pétalos inferiores que son lealtad, abnegación y pureza”.
Así, la flor de lis quedó plasmada en el Zócalo capitalino como alguna vez quedó en la luna llevada por Neil Amstrong quien en su juventud formó parte del movimiento scout.
En México, algunos de los personajes que han integrado el escultismo son: los escritores Elena Poniatowska y Jorge Ibargüengoitia; el marchista Ernesto Canto, y políticos como el senador del PRI, Manuel Bartlett, el dirigente nacional del PAN, Manuel Espino; el exprocurador general de la República, Rafael Macedo de la Concha; y el secretario particular del presidente Fox, Emilio Goicoechea, quien también es presidente de la Asociación de Scouts de México.
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